“¿Emprendo? ¿Es buena idea montar un negocio? Todo el mundo habla maravillas de ello, parece sencillo… Entonces, ¿me hago autónomo? Y ¿qué negocio puede ser rentable? ¿Una tienda online? ¿Qué?”

Son preguntas que rondan la cabeza de mucha gente. Su respuesta no es sencilla, ni siquiera hay una respuesta única para todos.

Nos han presentado el emprendimiento como la Tierra Prometida, nuestra salvación, pero ¿es así? - tuitéalo

Para empezar, hay que decir que el mercado laboral está en continua evolución. Si volvemos la vista atrás, hasta muy entrado el siglo XX, familias enteras vivían dentro de las instalaciones en las que trabajaba el cabeza de familia. En ocasiones, el empresario construía viviendas para sus empleados en el entorno de la empresa. Así nacieron muchos de los que conocemos como “barrios obreros”. En aquella época, lo normal era ser trabajador por cuenta ajena y a menudo se consagraba toda la vida laboral a la misma empresa. Las empresas a su vez alcanzaban muchas décadas haciendo negocios, solían tener carácter familiar y su gestión pasaba por las manos de varias generaciones del clan propietario. Pocas personas tenían la capacidad para montar un negocio. Todo eso es ya historia.

El entorno ha ido evolucionando poco a poco, pero la última crisis ha precipitado un cambio brutal. Nos han llevado hasta un escenario en el que las bajas expectativas de conseguir un empleo por cuenta ajena han animado a mucha gente a montar un negocio. La posibilidad de capitalizar el paro, unido a algunas ayudas en forma de subvención y a la proliferación de programas en los medios de comunicación que nos hablan de experiencias emprendedoras exitosas han presentado esta posibilidad como la “Tierra Prometida”; una tabla de salvación a la que agarrarse en mitad de este terrible huracán económico. Y puede serlo. Sí, puede serlo.

Pero yo no te lo voy a pintar de rosa, porque también puede convertirse en tu perdición si te lanzas a hacerlo de cualquier manera. Piensa que, según el INE, la mitad de las empresas en España no llegan a cumplir los cinco años, y solo el 13 por ciento alcanza las dos décadas. En el mundo online, los números son aún más crueles. El 85% de las tiendas online cierra antes de su segundo año.

Con esta serie de artículos queremos compartir nuestra experiencia, nuestras sensaciones y lo que hemos aprendido en este camino, para intentar ayudarte. El fracaso es algo que puede ocurrir, no hay garantía de éxito. Pero si bien no hay que temerlo, debes tomar medidas para controlarlo. Por otro lado, crear tu propia empresa es una experiencia vital, una aventura muy estimulante, como lo son los grandes desafíos. Para afrontarlo es muy importante trazar un plan, estudiar muy bien el terreno y evaluar los riesgos, porque los hay.

Crear tu propia empresa te enseña tanto que creo que todos deberíamos intentarlo, al menos una vez - tuitéalo

Si quieres saber más, te invito a que me acompañes haciendo un recorrido por algunos de los elementos que considero más importantes a la hora de emprender. Este es el mapa del sendero que vamos a seguir:

Siguiente: Actitud Emprendedora